Quedarse quieto
Entre risas nos propusimos hacer bailar a los números y asi cambiar nuestras edades. Inmediatamente mi cabeza me propuso que hiciese un intercambio mayor y preparó una maleta llena de cosas. Aproveché que hacía frío y me despedí rápido. Camino de vuelta, libré la batalla de evitar sentirme atraída con cosas que creo que no son reales. ¿O sí? Sea como fuere, se me desarmarían todos los sistemas si alguna vez obtuviese respuesta. Creo que la próxima vez que alguien me abrace y o sea mi querida
P o tenga la loca ocurrencia de franquear determinadas barreras me echaré a llorar como una niña pequeña.
No te entiendo, pero me gusta... me deja inquieta como casi todo lo que no entiendo