El maestro
Estuve en el único sitio del mundo donde han compartido escenario una veintena de excéntricos caprichosos con cheque en blanco. He mirado, tocado y devorado como una glotona todo lo que imaginaron y luego se ha construido. El maestro de oficio nos guió por las veinte plantas que tiene el edificio. Lleva varios años supervisando cada detalle para que venga yo y me lo zampe todo en unas pocas horas y permanezca saciada durante años.Mientras subía por las paredes del baño que ideó mi favorita del elenco, él me iba contando como se pensó y una vez ya tenía frente a mi nariz su rodilla, le dije: cuéntame alguna anécdota de esta bañera infinita. Su rodilla me sirvió de apoyo para no caerme puesto que el otro lado del espacio ni llegué a tocarlo con las puntas de los dedos de los pies. El maestro dice, que la Arquitectura es la satisfacción que se siente, la alegría con la que de ella se habla. Hace mucho que no la enseño. Yo la hablo al revés y al derecho, los pies en el cielo y la cabeza en el suelo y el bolsillo de algún loco más loco que yo lleno de sietes.

Que bueno es leerte, es como entrar en el mundo de Silbane
;)
ostrás, este también es bueno...
lo leí hace tiempo pero me había quedado sin saber qué decir, un poco como ahora...
¿de qué edificio hablas?¿ o de qué "lo que sea"? Lo que está claro es que eres una loca de la arquitectura.. y eso está guay!
muchos besos y muy feliz año aniña!